La actividad económica del país, medida por la oferta y la demanda final de bienes y servicios, presentó en 2009 una caída anual de 9.5 por ciento, la mayor debilidad de la economía real en los últimos 28 años.
Registros del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI) refieren que 2009 experimentó el desplome más sustancial en el mercado de intercambio de bienes desde 1982, incluso más intenso que el de la crisis de mediados de los noventa.
Por el lado de la oferta, el Producto Interno Bruto (PIB) retrocedió 9.5 por ciento a tasa anual. Las importaciones cayeron 18.2 por ciento como consecuencia de menores adquisiciones de bienes de consumo final y de capital.
Con respecto a la demanda, su caída fue afectada por el descenso de 6.1 por ciento en el consumo privado, variable que en proporción equivale a 52 por ciento de la actividad económica total.
El consumo de las familias y empresas bajó menos que en 1995 (menos 9.5 por ciento); sin embargo, la contracción del mercado externo propició que las exportaciones debilitaran variables internas microeconómicas como la confianza de los consumidores, las empresas, los trabajadores en activo y las inversiones.
Así, las exportaciones de bienes y servicios retrocedieron 14.8 por ciento, su descenso más importante desde que se tienen registros, en casi tres décadas.
Y aunque en el último trimestre de 2009 moderó su deterioro, el desplome que tuvo a lo largo de todo el año condujo a un enfriamiento en la actividad económica por el lado del gasto en inversión.
El gasto en bienes de capital, Inversión Fija Bruta, cayó 10.1 por ciento, su mayor contracción desde 1995.
Con respecto al consumo del gobierno general se observó un crecimiento de 2.3 por ciento en el año de referencia, avance que rompe el esquema de un debilitamiento por parte del gasto del gobierno en un periodo de crisis.
El INEGI detalla que el consumo gubernamental incluye el gasto corriente total en todos sus niveles institucionales: gobierno central; gobiernos de los estados y municipios, incluido el del Distrito Federal, así como las instituciones de seguridad social.
Inventarios
La variación de existencias cayó 475 por ciento, la mayor baja en inventarios desde que se tienen estadísticas.
Según la información, el desplome en los inventarios obedece al descenso de la demanda, toda vez que es la diferencia entre el volumen de mercancías existente entre principio y fin de cada periodo, valuada a precios vigentes durante el lapso de referencia.
En los resultados del cuarto trimestre de 2009 se observó una caída de 1.7 por ciento de la oferta y la demanda, su quinto trimestre consecutivo con descensos, aunque moderado con respecto a su deterioro en el primer semestre de 2009 |