Tras definirse que entre México y Brasil no habrá un tratado de libre comercio (TLC), sino que será un acuerdo parcial, representantes de la IP y del gobierno revisan armónicamente sector por sector y producto por producto.
Valentín Diez Morodo, presidente del Consejo Empresarial Mexicano de Comercio Exterior (Comce), dijo que la IP no ve mayor afectación de tener un acuerdo estratégico de integración económica.
Ello, aclaró, siempre y cuando se eliminen las barreras no arancelarias que enfrentan los exportadores mexicanos para entrar al mercado brasileño, como son los subsidios y normas, entre otros apoyos gubernamentales.
La subsecretaria de Comercio Exterior de la SE, Beatriz Leycegui, dijo que ya inició el proceso formal de consultas con el sector privado.
Con los brasileños se está "en una etapa de trabajos formales", apuntó.
Explicó que funcionarios de la Secretaría de Economía (SE) analizan ya con representantes de las empresas mexicanas una posible propuesta para entregarla al gobierno de Brasil, y entonces sí pasar a una etapa de negociaciones, porque actualmente no han comenzado.
Dijo que hace un par de semanas se reunieron con el titular del organismo que representa a la IP, la Coordinadora de Organismos Empresariales de Comercio Exterior, Rafael Urquiza, para hablar sobre los productos que podrían entrar al acuerdo comercial.
Inconveniente
En entrevista al término del seminario "El acuerdo global entre México y la Unión Europea: Diez años trabajando juntos", Diez Morodo afirmó:
"La posición que demostramos nosotros es que el tratado de libre comercio no es conveniente mientras no se eliminen todas las situaciones anormales que hoy existen en el mercado brasileño."
Se trata de "subsidios, barreras no arancelarias, mucho proteccionismo y muchos apoyos gubernamentales que el gobierno mexicano no nos puede dar".
Aseguró que las autoridades nacionales ya definieron que no habrá un TLC en que se incluya la totalidad de las fracciones arancelarias, es decir todos los productos, sino que será un acuerdo estratégico de integración económica, y ello no va a causar muchas afectaciones.
Sin embargo, advirtió, eso significa que se tiene que analizar "producto por producto y sector por sector".
Hay empresarios de algunos sectores interesados en que haya un acuerdo, como el petroquímico, pero aun en ellos hay barreras no arancelarias que deben eliminarse.
En 2008 el comercio entre México y Brasil ascendió a ocho mil 562 millones de dólares.
De ese total, nuestro país exportó tres mil 371 millones de dólares e importó cinco mil 191 millones, con un saldo deficitario para México de mil 820 millones.
Con la recesión, en 2009 cayó el comercio bilateral a cinco mil 942 millones de dólares, de los cuales México exportó dos mil 446 millones, mientras que Brasil nos vendió tres mil 495 millones |